Psicoterapia
Mi primer contacto con pacientes fue durante las prácticas clínicas universitarias, bajo observación directa en cámara Gesell y supervisiones semanales. Fue allí donde descubrí el valor de acompañar a las personas en aquello que muchas veces no pueden compartir con nadie más.
A lo largo de los años, consolidé mi experiencia en salud mental desde distintos ámbitos, como el trabajo comunitario, la inclusión y el acompañamiento en procesos de enfermedad. Asimismo, mi propio recorrido migratorio me permitió comprender en primera persona los desafíos que implica adaptarse a un nuevo contexto, reconstruir proyectos y sostener vínculos en medio de grandes cambios.
En 2021 comencé mi práctica privada de psicoterapia y, progresivamente, la convertí en el centro de mi actividad profesional. Hoy me dedico por completo a la psicoterapia individual con adultos de distintos países, principalmente de Venezuela, España, Chile, Estados Unidos y Argentina. Acompaño procesos relacionados con ansiedad, depresión, duelos, autoestima, gestión de la ira, toma de decisiones y transiciones vitales, entre otros motivos de consulta.
Salud mental y comunidad
Formé parte del equipo de psicólogos del Consejo Nacional para las Personas con Discapacidad
(CONAPDIS) en Venezuela, donde aprendí a mirar la salud mental siempre en contexto: teniendo en
cuenta la familia, las redes de apoyo y las condiciones del entorno que pueden facilitar o dificultar el
bienestar. Participé en intervenciones individuales y familiares, así como en procesos de inclusión
comunitaria, trabajando junto a profesionales de otras disciplinas.
Acompañamiento terapéutico
Trabajé durante varios años acompañando a personas con diferentes tipos de discapacidad en sus hogares.
Esta experiencia me permitió conocer una dimensión de la vida de las personas que difícilmente puede
observarse desde una consulta semanal: sus rutinas, sus vínculos, sus dificultades cotidianas, sus
fortalezas y la manera en que sus familias se organizan para afrontar situaciones complejas.
"Una de esas experiencias tuvo un significado especialmente profundo para mí y dejó una huella
importante en mi manera de entender el acompañamiento. Acompañar durante años a una persona con una
enfermedad neurológica degenerativa me permitió observar de cerca los procesos de adaptación, las
pérdidas, los cambios en los vínculos y la necesidad de encontrar nuevas formas de transitar
circunstancias que no siempre podemos elegir. Me enseñó, de un modo que ningún libro podría, sobre la
contención emocional, el duelo anticipado, la importancia de las redes de apoyo y el sostén que puede
brindar un equipo interdisciplinario."
"Fue también una experiencia que me enseñó que acompañar no significa tener respuestas para todo.
Muchas veces significa poder estar presente, escuchar, ayudar a organizar lo que parece difícil de
sostener y respetar el ritmo y la experiencia de cada persona."
Integración educativa
También tuve la experiencia de trabajar en el ámbito de la inclusión educativa, acompañando durante varios
años a niños y adolescentes con diferentes necesidades de apoyo dentro del contexto escolar. Esta
experiencia volvió a acercarme a temas que hoy siguen presentes en mi manera de trabajar: la
adaptación, la regulación emocional, la comunicación,
las diferencias individuales y la importancia de comprender a cada persona dentro del
entorno en el que se desenvuelve.